Enfermedad de Párkinson
6 Octubre, 2016

Fisioterapia Neurológica en el daño cerebral sobrevenido

https://www.novanthealth.org/home/services/rehabilitation/physical-therapy.aspx

Fisioterapia Neurológica en Daño cerebral. Valencia

Fisioterapia en Daño Cerebral Sobrevenido.

Según los datos presentados por la Federación Española de Daño Cerebral, en nuestro país suceden cada año más de 100.000 nuevos casos, cuya principal causa es el ictus o infarto cerebral, seguido de los traumatismos craneoencefálicos y de la anoxia o falta de oxígeno.

 

Cuando una persona sufre un daño cerebral, puede sufrir varias alteraciones, entre las que se incluyen las que afectan a la movilidad, al tono muscular, y al sistema nervioso autónomo (encargado entre otras funciones de la sudoración, la dilatación o constricción de los vasos, etc). Una secuela muy común es la espasticidad. Ésta puede no afectar únicamente a la musculatura de los miembros, sino que puede involucrar también a la musculatura respiratoria (1, 2), por lo que es fundamental que el paciente tenga acceso a una rehabilitación de esta musculatura, ya que se sabe que la reeducación de los músculos inspiratorios y espiratorios reduce el riesgo de complicaciones respiratorias tras el daño cerebral (3), mejora la función respiratoria y la tolerancia al ejercicio tras el daño cerebral (4).

 

Pero, ¿qué pasa con el movimiento? ¿qué pasa con la funcionalidad?

 

Es cierto que en muchas ocasiones, la movilidad y la funcionalidad quedan muy afectadas. Personas que ven alterado el movimiento de la mano o que asocian una apraxia, o una afasia que les dificulta o impide en habla o determinados movimientos. La fisioterapia neurológica en daño cerebral es una herramienta útil para conseguir gran mejoría en la función motora de los miembros superiores e inferiores tras el daño cerebral, asociando un incremento de la calidad de vida de los pacientes (5, 6).

 

¿Por qué mi fisioterapeuta me hace hacer ejercicios?

 

La fisioterapia neurológica trata de ayudarte a reentrenar aquella musculatura que está más afectada, que responde de una forma alterada o que precisa ser reclutada con mayor eficacia.

 

Los ejercicios de tronco (abdominales profundos y superficiales, erectores profundos del ráquis…) mejoran el equilibrio cuando las personas que han sufrido un daño cerebral están sentadas. Estos ejercicios consiguen incrementar la estabilidad del tronco, así como la movilidad y la independencia funcional (7, 8).

Al margen del trabajo propiamente muscular si queremos conseguir estabilidad debemos trabajar los ajustes posturales anticipatorios (contracciones musculares imperceptibles que el cuerpo necesita para estabilizarse y poder realizar un movimiento).

 

Estos ajustes posturales anticipatorios son los que permiten que nuestro cuerpo deje una parte quieta para realizar un movimiento con la otra. Te pongo un ejemplo: imagínate que quieres coger una taza que tienes justo frente a ti. Seguramente no te percatarás de que para ello tu abdomen se ha contraído, tu escápula o paletilla se ha estabilizado, el hombro contrario al que realiza el movimiento se ha desplazado ligeramente hacia detrás y tu cuerpo ha rotado hacia la izquierda si eres diestro para que tu brazo derecho haya alcanzado la taza. Pues bien, todo esto y mucho más, es lo que sucede para ir a coger la taza de café. Cuando estos ajustes, estos movimientos se han perdido, su reentrenamiento es necesario para que el movimiento sea funcional, para que exista una base estable en nuestro cuerpo y poder mover un segmento determinado y ejecutar una acción.

 

¿Y qué pasa cuando siento que me caigo hacia todos los lados?

 

Como ya comentamos en otras entradas sobre fisioterapia neurológica y neurorrehabilitación, determinados pacientes con afectación neurológica pueden tener una alteración de la percepción del espacio, por ejemplo aquellos que sufren una heminegligencia, además de una dificultad para llevar a cabo estos ajustes anticipatorios, por lo que el terapeuta debe ofrecer esa estabilidad externa a través de ayudas, para que la sesión de tratamiento sea lo más productiva posible.

 

Muchos familiares de personas afectadas por daño cerebral, tienen un objetivo claro; la marcha. Sin embargo no podemos caminar cuando el entorno es inestable, o si podemos nuestra marcha será diferente. Prueba a subir a unos zancos con la base untada en grasa y cruzar una pista de hielo. ¿Difícil verdad? Quítate ahora los zancos, ponle grasa a tus suelas y cruza de nuevo la pista. Quizás sea más fácil, pero sigue siendo complicado.

 

Esto mismo ocurre cuando tenemos la impresión de que caemos hacia todos los lados, cuando incluso el suelo que hay bajo nuestros pies, ese que antes de la lesión era firme, ahora parece inestable. Mantener el equilibrio es una tarea muy dura cuando hemos dejado de notar parte de nuestro cuerpo, o cuando la mitad sana de nuestro cuerpo nos empuja hacia el lado afecto, o cuando todo lo que ocurre por el lado afecto ha dejado de existir. Sin duda, en estos casos, para poder desplazarnos primero habrá que trabajar otros factores que condicionan la marcha y afortunadamente el tratamiento adecuado suele mejorar el equilibrio dinámico y la simetría(10).

 

Sí, sí. Pero, ¿y la marcha? ¿Cómo contribuye a ella la fisioterapia neurológica?

 

En la misma sesión de fisioterapia neurológica, podemos dejar espacio para la marcha si ese es tu objetivo a mejorar. Una vez trabajados los ajustes posturales anticipatorios, la estabilidad, la musculatura estabilizadora, normalizada la musculatura involucrada en la marcha, nos ponemos a trabajar sobre la marcha de una forma controlada y con una atención plena a cada movimiento.

 

Para este trabajo nos ayudará mucho saber qué dicen los avances científicos en nuestro área de trabajo, en este caso la fisioterapia, y aplicar las técnicas que han demostrado ser eficaces a la práctica clínica.

 

Cuando la alteración está principalmente en la musculatura, el correcto trabajo sobre los músculos implicados en la acción puede tener unas consecuencias muy beneficiosas. Por ejemplo, en el pie pléjico, el tratamiento de los músculos peroneos, sumado al uso de férula puede mejorar la calidad y velocidad del paso (9).

 

En cuanto a la longitud del paso, la simetría de la marcha y la velocidad, algunos pacientes pueden verse beneficiados de un agente externo tan sencillo como un metrónomo, ya que el empleo de una secuencia rítmica puede producir una mejora en estos parámetros (11).

Jorge Montero Cámara

Fisioterapeuta neurocen.

Bibliografía.
1. Pollock R et al. Respiratory muscle strength and training in stroke and neurology: a systematic review. Int J Stroke. 2013; 8: p. 124-130.
2. Teixeira-Salmeira L et al. Respiratory pressures and thoracoabdominal motion in community-dwelling chronic stroke survivors. Arch Phys Med Rehabil. 2005; 86: p. 1974-8.
3. Menezzes K et al. Respiratory muscle training increases respiratory muscle strength and reduces respiratory complications after stroke: a systematic review. J Physiother. 2016; 62(3): p. 138-44.
4. Gomes-Neto N et al. Effects of respiratory muscle training on respiratory function, respiratory muscle strength and exercise tolerance in patients poststroke: A systematic review with meta-analysis. Arch Phys Med Rehabil. 2016; doi:10.1016/j.apmr.2016.04.018.
5. Sahatzadeh. S et al. Effect of increased intensity of physiotherapy on patients outcomes after stroke: An evidence-based analysis. Ont Health Technol Assess Ser. 2015; 15(6): p. 1-42.
6. Peurala S et al . Evidence for the effectiveness of walking training on walking and sefl-care after stroke: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. J Rehabil Med. 2014; 46(5): p. 387-99.
7. Sorinola IO, Powis I, White CM. Does additional exercise improve trunk function recovery in stroke patients? A meta-analysis. NeuroRehabilitation. 2014; 35(2): p. 205-13.
8. Pollock A et al. Physical rehabilitation aproaches for the recovery of function and mobility following stroke. Cochrane Database Syst Rev. 2014; 22(4): p. CD001920.
9. Dunning K et al. Peroneal stimulatin for foot drop after stroke: a systematic review. Am J Phys Med Rehabil. 2015; 94(8): p. 649-64.
10. Riech A, Schäfer A. Standing and gait therapy in adult patients after stroke: overviews of reviews. REhabilitation (Stuttg). 2014; 53(6): p. 402-7.
11. Nascimento L et al. Walking training with cueing of cadence improves walking speed and stride length after stroke more than walking training alone: a systematic review. J Physiother. 2015; 61(1): p. 10-5.

 

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